Por si no lo han notado
Mientras quesu erección del sus respectivos penes es la evidente manifestación de la excitación sexual masculina, en lanosotras se observan varios cambios que muchas veces no son tan obvios para ustedes, para que lo tengan en cuenta con sus esposas, novias, amantes, sucursales, etc etc etc:

Las paredes vaginales se lubrican. Una vez iniciada la estimulación sexual femenina (bien sea física, a través del área genital, de las mamas o de otra zona erógena, o mental) las paredes vaginales se congestionan por el mayor aflujo de sangre lo que conduce a la aparición de un flujo lubricante en la vagina y la vulva. La rapidez del comienzo de ésta lubricación varía de una mujer a otra, siendo generalmente entre 10 y 30 segundos después de iniciado el estímulo. Es importante anotar que la lubricación vaginal es esencial para el mantenimiento de un coito confortable, sin embargo, el hombre debe saber que el hecho de alcanzar una adecuada lubricación no es suficiente fundamento para pensar que la mujer ya está en la fase óptima para comenzar el coito, son necesarios otros cambios antes que ella esté "eróticamente preparada".

Congestión del clítoris. Como ya dijismos, la constitución del clítoris es igual a la del pene, tiene un pequeño bulbo similar al glande (la punta del pene) y se hincha como él una vez que la mujer se excita, hasta casi doblar su tamaño normal. El volumen del clítoris es diferente entre una mujer y otra, sin embargo, tal como sucede con el pene, su tamaño no tiene relación directa con el grado de satisfacción sexual obtenido en el orgasmo.

Congestión de las mamas. La erección de los pezones, dada por las contracciones de las fibras musculares alrededor de ellas, ocurre durante la fase excitatoria. Generalmente se produce la erección de un pezón primero que el otro, fenómeno también presente en algunos hombres. Esta erección de los pezones ocurre por el mismo mecanismo que se produce la erección del pene y del clítoris, es decir, por un mayor aflujo de sangre a ésta zona. Las mamas se hincharán aumentando su tamaño durante la fase excitatoria y las areolas (la zona alrededor de los pezones) también se tornarán turgentes.

Los labios vaginales se hinchan. Tanto los labios externos (mayores) como los labios internos (menores) de la vagina se congestionarán aumentando su volumen y exponiendo al clítoris (normalmente los labios vaginales se reúnen en el monte de Venus ocultándolo).

La vagina aumenta su volumen. La vagina realmente es una cavidad virtual, es decir, ella normalmente tiene unidas su paredes que, durante la penetración del pene, se separan formando la cavidad real. Durante la fase excitatoria, el útero se "extiende" hacia atrás haciendo que se forme el cilindro vaginal que permitirá el ingreso del pene. Además, las paredes vaginales que normalmente tienen apariencia arrugada durante ésta fase se tornan lisas y húmedas.


Otros cambios corporales. La mujer y el hombre durante la excitación sexual aumentan la frecuencia de su respiración y del ritmo cardiaco; la tensión arterial se eleva levemente y los músculos voluntarios presentarán ciclos de relajación y tensión. Existe una característica femenina en ésta fase: en el 75% de las mujeres se observarán oleadas o flushes de enrojecimiento en la piel de la parte alta del abdomen, fenómeno que también puede observarse en todo el cuerpo.