sexualida fefemina

La sexualidad femenina es mucho más complicada que la de los hombres. Su condición se ve muy marcada no sólo por aspectos físicos, sino también por una fuerte carga emocional y psicológica.
Para la mujer, es frecuente que busque que el acto sexual se desarrolle dentro de un entorno idóneo, donde sus sentimientos y su desepo puedan expresarse libremente. Tanto es así, que algunos psicólogos sexuales de la mujer consideran necesario recurrir a la antropología o al estudio de las etnias para poder comprender la sexualidad femenina.
Valores sociales
Frente a otras funciones del cuerpo, la sexual no puede ser considerada una función vital (podemos vivir sin ejercerla), salvo en el sentido de la procreación de la especie. Por tanto, hay que comprender que tiene una vertiente biológica, que responde a la procreación y a la respuesta genital, y otra psicosocial, donde desde pequeños adoptamos ideas y actitudes que vienen modeladas de nuestra familia, con valores éticos y morales sexuales que regulan nuestra conducta.
La sociedad occidental tiene valores muy arraigados en cuanto a las conductas que deben ser desarrolladas por el varón y otras para la mujer. Esto hace que se creen en ambos géneros exigencias muchas veces no satisfactorias para los sujetos, siendo causa de posibles traumas que no permiten un desarrollo sexual pleno.
Entorno emocional
Por otro lado, el mundo de las emociones y de la seguridad afectan también a la sexualidad de la mujer. En un estudio realizado por la doctora Quirk, experta en sexualidad femenina, el 34% de las mujeres que dijeron tener dificultades para excitarse comentó estar preocupado por el futuro de su vida sexual, mientras que sólo el 5% de aquellas que no tenían dificultades mostró esa preocupación.
En este sentido Sigmund Freud, considerado el padre del psicoanálisis, consideraba que ”la idea de felicidad individual prometida desde lo social y lo cultural, al cumplir con sus reglas, es una ilusión, una aspiración irrealizable y dañina como toda ilusión, de restauración narcisista, cuyo prototipo es el amor”. Para Freud era importante saber que nuestra identidad no radica sólo en lo que somos aparentemente, sino también en lo que queremos ser y en la importancia que tiene nuestra propia comprensión de la sexualidad personal para lograr estos fines.
Cuestión de hormonas
Otro de los aspectos que determinan la sexualidad de la mujer son las hormonasque controlan el organismo. La buena sexualidad no sólo se define por las estructuras emocionales, también el organismo le dicta sus propias leyes.
Las horm son sustancias que segregan las glándulas del sistema endocrino, tiroides, suprarrenales, ovarios o testículos. Todas están comandadas por la hipófisis, una pequeña glándula ubicada debajo del cerebro. Para comprender la importancia que tienen las hormonsen la sexualidad, basta conocer que tres de las seis sustancias más importantes que segrega la hipófisis tienen como blanco los ovarios o los testículos.
Deseo y cambios biológicos
El equilibrio de todas ellas asegura una salud armónica para la mujer, pues no sólo propicia un estado de ánimo sereno, sino que también una actividad sexual favorable. En cambio, cuando se pierde la estabilidad química pueden aparecer problemas. Los trastornos endocrinos pueden aparecer por modificaciones en la alimentación, mala nutrición o bien por emociones intensas.
La mujer cambia día a día los niveles de sus hormonas. Por eso es comprensible lo complejodel deseo de la mujer, si se tiene en cuenta los numerosos cambios que se registran en el organismo femenino, solamente durante un mismo ciclo menstrual o en períodos como la menopausia.

devora dijo
por que cuendo tienes relaciones aveces la mujeres no snos mojamos y tenemos problemas con nuestars parejas
23 Febrero 2009 | 04:11 PM